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Costos

Consumo de Petróleo (KPL): El Santo Grial de la rentabilidad del transporte

El diésel representa el mayor costo variable de un flete. Controlar el Kilómetro Por Litro (KPL) con precisión quirúrgica separa a las empresas rentables del resto.

Portada de Consumo de Petróleo (KPL): El Santo Grial de la rentabilidad del transporte

En la estructura de costos de una empresa de transporte interurbano, el combustible diésel puede representar entre un 35% y un 45% del costo total del flete. Una ligera variación en el rendimiento puede hacer que un viaje largo (ej. Santiago - Iquique) pase de ser altamente rentable a dejar pérdidas.

La ilusión del KPL Teórico

Muchos transportistas calculan sus tarifas basándose en el KPL (Kilómetros por Litro) que les prometió el concesionario al comprar el camión (ej. 3.0 km/l). Pero en la realidad de la geografía chilena, con pendientes pronunciadas, vientos laterales y diferentes pesos de estiba, ese número es pura ficción.

Cómo auditar el consumo real

Para blindar la rentabilidad, el control debe ser riguroso:

  1. Carga controlada: Las recargas de petróleo deben hacerse con tarjetas de flota (ej. Muevo, Shell Card) que registren exactamente la carga y restrinjan el producto a solo Diésel.
  2. Cruce Odómetro vs Litros: El conductor (o la telemetría) debe ingresar el kilometraje exacto en el momento de la carga en la estación de servicio.
  3. Telemetría CAN Bus: Leer la computadora del camión permite entender si un bajo rendimiento se debe a ralentí excesivo (motor encendido mientras espera en andén) o a un estilo de conducción agresivo (aceleraciones bruscas).

Un conductor capacitado y monitoreado con tecnología puede ahorrar hasta un 15% de petróleo mensual. En una flota de 10 camiones, ese ahorro paga por sí solo cualquier plataforma de software.

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